lunes, 15 de mayo de 2017

PSEUDOFEMINISTAS MOLONAS: OTRO MACHISMO ES POSIBLE

Desde que se aprobó la LIVG más de 500 menores se han quedado sin madre por culpa de la violencia machista y, más concretamente, de enero de 2013 a febrero de 2017, un total de 166 menores han perdido a su madre por violencia machista. Pero además son víctimas directas por las situaciones de violencia machista que, tristemente, tienen que presenciar, vivir y sufrir en sus hogares y de hecho como tales han sido recogidos en la ley. A mayor abundamiento, en la última década 52 menores han sido asesinados por el padre, uno de ellos esta misma semana.
Y en este caldo de cultivo, a una pseudofeminista le ha parecido lo más pertinente difundir que las madres son más maltratadoras que los padres. Conociendo como conozco a tantísimas madres que se están dejando la piel y la salud en tratar de proteger a sus hijos/as de la violencia machista y de abusos sexuales por parte del padre, frente a un sistema judicial machista y corrupto que los pone a los pies de los caballos y pisotea su integridad física y psicológica recurrentemente, me parece una falta de respeto muy grave. Estoy refiriéndome a madres rotas de dolor por lo que están obligando a vivir a sus hijos e hijas que escriben pidiendo ayuda en la más absoluta desesperación. Si comparamos con la cifra de menores asesinados y atendemos a la afirmación de esta señora, se llega a la conclusión absurda de que las madres maltratan pero los padres los rematan. No se sostiene por ningún lado.
Por supuesto que puedo reconocer que hay madres maltratadoras, pero son una clara minoría y si incluimos los casos de abusos sexuales, la diferencia se dispara mucho más. Los menores están siendo víctimas principales, por desgracia, de la violencia machista de este país, incluyendo violencia institucional. Pero además, hay un matiz muy importante: no se puede desligar el machismo del maltrato; y más concretamente, esto se refleja en que entre los padres maltratadores, sólo una minoría sufre algún tipo de trastorno psicológico, mientras que en el caso de las madres, un alto porcentaje sufre alguna clase de trastorno psicológico por haber sido víctimas, a su vez, de violencia machista y/o abusos. Al final, el machismo se convierte en el impulsor de la mayor parte de los casos de forma directa o indirecta.
Si nos vamos a la custodia compartida, la pseudofeminista en cuestión está encantada con esta fórmula porque "así tengo tiempo para mí". Establece un claro orden de prioridades: en primer lugar tiempo para mí, en segundo lugar tiempo con mis hijos/as. La postura de estas individuas parte de estas premisas:
a) El tiempo que pasamos con nuestros hijos/as no es tiempo de valor para nosotras y para sentirnos realizadas necesitamos tiempo sin ellos/as. Al menos no dice que para ir a ponernos las mechas o hacernos las uñas: eso es más de las asociaciones de machirulos. En su caso, como es una pseudoprogre de carácter pseudointelectual se entiende que para hacer cosas "cultas" y "profundas" que nos hagan sentirnos realizadas como mujeres (porque por encima de ser madres, somos mujeres).
b) Los hijos y las hijas son muñecos de goma sin emociones que se adaptan a todo y por tanto, es secundario si muchos días no saben ni dónde se levantan porque andan como una peonza de casa en casa, en muchas ocasiones para estar atendidos por la ex suegra, por una asistenta o por una madrastra abducida.
Llamadme rara pero: no hay mejor tiempo para mí que el que paso con mis hijos. Y si bien es cierto que soy mujer, también soy madre y no es algo "desglosable". Por supuesto que hago otras cosas, muy enriquecedoras y "molonas", pero el 100% del tiempo, mis hijos son mi máxima prioridad en mi esquema mental. Y por supuesto, siempre voy a preferir compartir mi tiempo con ellos a que pierdan su estabilidad, estén peor atendidos o a que tengan carencias emocionales en su desarrollo.
Esta clase de individuas, al igual que muchos machistas, defienden la imposición de una igualdad ficticia partiendo de una situación de desigualdad clara, sin analizar las consecuencias para los menores. Pero si les manifiestas que para ti, la estabilidad y el bienestar de tus hijos/as está primero, te dicen que eres una rancia, que no evolucionas, que la machista eres tú porque no quieres igualdad, etc etc…hasta llegar a insultarte. Lo que "mola" es ser una madre despegada que se preocupa más por sí misma y si no eres así, eres una cavernícola atrasada socialmente y sin ningún tipo de inquietud intelectual.
En realidad, con su discurso de igualdad impuesta para sentirnos "realizadas" y "mujeres" se han convertido en la pareja ideal de cualquier individuo machista. Ni en sus sueños más húmedos, el machirulo de turno encontraría a una individua que defendiese mejor sus intereses.
Pseudefeministas machistas hay de muchas clases. En el caso de la que pregona que las mujeres somos más maltratadoras, tratando de tapar la terrible lacra del terrorismo machista que estamos sufriendo en este país a todos los niveles (duele leerla), es una pseudointelectual que vive del cuento y de difundir sus ideas, para regocijo de los colectivos de machirulos. Otras son madrastras abducidas, de las que ya hemos hablado; otras, simplemente no tienen hijos/as ni menores en su entorno y no tienen ni idea de las necesidades emocionales y de cuidado de un menor; y partiendo de esa ignorancia, llegan a la conclusión de que en lo que a menores se refiere, todo vale con tal de llegar a una situación de supuesta igualdad.
Con feministas así para qué queremos machistas.
Podéis llamarme rancia pero para mí, la estabilidad y el bienestar de mis hijos está por encima de todo….y me siento muy realizada, como madre y como mujer.
Fdo. Marian Lozano

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